28 carreras figuran entre las de mayor demanda laboral

Un total de 28 carreras universitarias tienen un amplio mercado laboral, según una investigación del Observatorio Laboral de Profesiones del Consejo Nacional de Rectores (Conare).

Todas las personas que obtuvieron un título en alguna de esas especialidades entre el 2000 y 2007 encontró trabajo, arrojó el estudio, contrario a lo que ocurrió en otras 68 carreras.

Esas profesiones son: Administración Agropecuaria, Administración Educativa, Archivística, Artes Musicales, Criminología, Danza, Educación Agropecuaria, Educación Especial, Educación Religiosa, Enfermería, Enseñanza de la Matemática, Enseñanza de las Ciencias, Enseñanza de Estudios Sociales y Enseñanza de Psicología y Filosofía.

También en Enseñanza del Francés, Estadística, Farmacia, Imagenología diagnóstica y terapéutica, Ingeniería Civil, Ingeniería de los Materiales, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Electromecánica, Medicina, Microbiología, Optometría, Seguridad Laboral, Topografía y Veterinaria.

No obstante, no todos son buenas noticia para quienes obtuvieron un título en esas profesiones, ya que en algunas hay trabajo pero no de jornada completa, como por ejemplo Enseñanza de Psicología y Filosofía, Danza y Enseñanza del Francés.

Para llegar a esta conclusión, el Conare encuestó a casi 12.412 de los 146.300 graduados de ese período. Los resultados de la investigación fueron presentados esta mañana. El sondeo se hizo el año pasado, por eso, refleja la realidad laboral de ese momento. Aunque el desempleo entre los profesionales graduados en los primeros siete años de esa década es del 1,99%, muy por debajo del nacional que es del 7,12%, hay cinco disciplinas en las que es más difícil hallar un puesto laboral.

Se trata de Diseño de Interiores (11,86% de desempleo), Biología (10,76%), Periodismo (7,12%), Administración de Servicios de Salud (6,08%) y Terapia Física (5,02%).

Por otra parte, el 43% de los profesionales desempleados dijo que hay baja demanda laboral en lo que estudió, el 16% atribuye la falta de trabajo a su poca experiencia, el 13% a que está sobrecalificado y un 8,5% a ofertas de empleo poco atractivas, entre otras razones.

Conozca las siete carreras con mejor y peor panorama laboral

Muchos jóvenes están a las puertas de matricularse en una universidad y definir su futuro profesionalAntes de dar ese trascendental paso, conozca cuales son las 7 carreras más solicitadas en el mercado y las 7 en las que podría no encontrar empleo.

El Consejo Nacional de Rectores (CONARE) realizó un estudio donde consultaron en 2010 a más de 13.000 graduados entre el 2000 y el 2007 cómo les había ido con la elección.

Según Ilse Gutiérrez, investigadora del CONARE, se encontraron siete carreras en las cuales hay pleno empleo, la jornada que aspiran y además trabajan en aquello para lo que estudiaron.

Esas carreras son: Estadística, Archivística, Ingeniería Civil, Ingeniería Eléctrica, Imagenología y Microbiología.

“Algo que consideramos parecido en varias carreras, es que no generan demasiados profesionales. Por ejemplo, conseguir un estadístico es a veces una tarea compleja”, agregó Gutiérrez.

En la otra cara están las carreras que más profesionales tienen en un empleo para lo que no estudiaron o que no consiguen trabajo.Estas son: Biología, Periodismo, Terapia Física, Diseño de Interiores, Planificación, Publicidad y Sociología.

Para carreras como biología o diseño de interiores, donde se gradúan menos de 100 profesionales por año, el problema no es la cantidad sino que podría haber un desconocimiento en el mercado de lo que un profesional en su rama puede hacer y por eso hay menos opciones.Para carreas como periodismo, publicidad y terapia física el problema se reduce a que no hay trabajo para tanta gente.

“Pareciera que hay una sobreoferta de personas graduadas, nos parece que en el caso de periodismo puede darse eso porque hay bastantes universidades que imparten la carrera y por año se gradúan 400 personas”, agregó la investigadora.

Cristián Rodríguez sabe mucho del tema, con su título de periodista recibió también una realidad muy distinta a la que imaginó.

“Fue cuando empezó una tortura de 3 años y medio de no conseguir un trabajo estable, ni siquiera un trabajo que me pagaran”, agregó.

Ha sido vendedor de productos de limpieza, celulares y también le ha tocado trabajar para productoras donde nunca le pagaron.

Actualmente está incursionando en la administración de páginas web, ventas de productos en línea y servicios de e-learning. Busca abrirse camino pero de un ángulo distinto al que soñó.“Si pudiera devolver el tiempo, hubiera estudiado otra cosa”, sentenció.Si bien el desempleo de los profesionales es de un 4%, casi la mitad del promedio nacional, parece que hay una disonancia entre lo que el país necesita y lo que está saliendo de las universidades.

Mientras que por año se gradúan más de 3000 profesionales en ciencias sociales, de ingenierías y ramas tecnológicas lo hacen la mitad.Pese a que es donde hace falta más mano de obra. “Según una encuesta de escasez de talento, dentro del 30% de las empresas con dificultades para contratar personal, muchos hablan de que colocan en primer lugar posiciones técnicas: tecnología, soporte y telecomunicaciones”, explicó Julio Méndez, de la empresa reclutadora Manpower.Por ahora la apertura de carreras en las universidades queda más a un asunto de demanda de los estudiantes. Si una universidad cumple con los requisitos, la carrera se imparte.

“En el sistema nuestro, las universidades constitucionalmente tienen libertad de cátedra, que tiene que ver con los planes de estudio y las áreas de oferta de las universidades”, dijo Juan Manuel Cordero, viceministro de Trabajo.Otro ejemplo de lo que está ocurriendo es Prescolar. La cantidad de nacimientos en el país es cada vez menor, pero cada año aumenta la cantidad de profesionales, por ende el resultado ya empieza a sentirse.

El camino para quienes buscan su futuro, plantea retos difíciles, es importante saber que de todas las profesiones siempre se va a necesitar gente, pero al lado de estudiar su vocación también valore el escenario laboral, para que a la larga no se termine lamentando por un sueño frustrado.